Naturalmente, esta no es una buena pelÃcula, pero además tampoco es muchas otras cosas. No es una pelÃcula aburrida, no es una pelÃcula con moralina, no es una pelÃcula estirada, no es una pelÃcula que pretenda ser más de lo que es, no es una pelÃcula de tragedias.
La tragedia está apartada, encerrada herméticamente en el salón principal. Naturalmente hay que hacer mención a las muertes, pero no es lo importante, y por esa razón no se le da mayor metraje. Lo que nos interesa es la aventura de ese pequeño grupito elegido, sus ingenios ante las adversidades del camino y, a lo sumo, quienes de ellos llegarán al final.
Se han eliminado casi por completo los absurdos diálogos de relleno que dan una falsa sensación de contenido a los personajes. Y digo casi, porque aun quedan algunos restos, como si nunca pudiera limpiarse por completo el género. Ejemplo de ello es la tontuna relación padre-hija-yerno que resulta entre apastelada y torpe. En algún otro punto resbala de forma similar. Pero afortunadamente esto son hechos relativamente aislados.
El personaje de Josh Lucas tiene carisma, dan ganas de seguirle hasta la salida y más allá. Kurt Russell no está mal del todo, aunque su personaje de bombero alcalde es un tanto rimbombante. Dreyfus es un buen judÃo gay.
Un buen ritmo y una acción bien orquestada, un desprecio hacia todo aquello que no sea lo que se nos quiere contar (una aventura de huÃda), la corta duración y una buena sala de cine de gran pantalla y sonido envolvente hacen de “Poseidon†una pelÃcula muy disfrutable. En todo caso nunca será para apuntarla en la agenda.