Esta pelÃcula es insalvable tanto desde el punto de vista artÃstico como desde el punto de vista comercial. Si ya Adrien Brody y Keira Kgidosjdly son agua y aceite y verles juntos chirrÃa terriblemente, ver cómo se utilizan los sencillÃsimos mecanismos del thriller sicológico de forma tan patosa produce un desasosiego tal que a uno sólo le queda la salida de empezar a hacer bromas sobre la pelÃlcula esperando que acabe lo más rápidamente posible. Sin embargo esto no es posible durante mucho rato. En seguida uno vuelve a verse envuelto en una nube mezcla de ira, contrariedad y frustración difÃcil de plasmar en palabras.
Lo único bueno es que es un producto tan malo, y va a ser tal el fracaso, que espero que director y guionista se hundan en la miseria y tengan que sobrevivir prostituyendo su culo.
Vaya falta de intuición precrÃtica he demostrado al elegir esta pelÃcula.