Es asà porque la intuyo más normalita, más conocida. Sobria, sÃ. Pero probablemente sin brillar. Sin aportar demasiadas nuevas ideas a los muchos acercamientos que sobre el falso heroÃsmo ya ha hecho el cine americano más o menos reciente, y sin aportar tampoco un plus de brillantez o ingenio en ese retrato.
De todos modos (¡por supuesto!), va a ser una buena pelÃcula, que no lo dude nadie. Eastwood tiene un listón y de ahà para abajo es extremadamente difÃcil que caiga. Algunas de sus caracterÃsticas más reconocibles van a estar ahÃ: su ritmo tranquilo, su clásica puesta en escena, la supeditación de la cámara a aquello que narra, su cuidado extremo de la luz, sus personajes Ãntegros, su verdad.
Es cuando menos llamativo que esta fuera realmente la pelÃcula que metió de lleno a Eastwood en la aventura de Iwo Jima. Esta es la pelÃcula que, de manera única, iba a rodar en un comienzo. Sin embargo, intuyo que la cinta más perfecta de las dos va a ser, curiosamente, la segunda: Cartas desde Iwo Jima.