No se puede hacer interesante un relato semierótico que escandalizó a la opinión pública hace casi un siglo. No se puede hacer interesante a menos de que lo actualices un poco.
En un mundo donde a dos clicks de distancia uno puede encontrarse algunas de las imágenes más turbadoras que el porno es capaz de producir, es muy difÃcil que uno no se sonroje cuando ve a personas de más de treinta años afirmar, al ver el pene de su pareja tras eyacular: "ahora ya no está grande".