El denominado género del “nuevo†terror japonés, instaurado por gente como Hideo Nakata (The ring) o Takashi Shimizu (El grito), sienta las bases de un estilo cinematográfico imitado hasta la saciedad no solo en innumerables pelÃculas asiáticas -caso de films como The Eye, Shutter o The Wig, por citar tres obras de paÃses diferentes- sino también en las últimas grandes superproducciones americanas. La estética de melenas negras tapando pálidos rostros, niños fantasma de ojos brillantes escondidos en las sombras y blancas manos que surgen de cualquier recodo son concepciones basadas en las leyendas clásicas del folklore nipón, recursos a los que cada paÃs ha incorporado sus propias referencias estilÃsticas, entresacadas de la mitologÃa tradicional. No niego que hace unos años este tipo de propuestas resultaban novedosas, pero el uso y abuso de estas temáticas han acabado por matar al género, como siempre nos recuerda el compañero precrÃtico Beiger siempre que tiene ocasión.
Ahora bien, ¿qué puede ofrecernos Epitaph que merezca la pena? La historia, sobre los fantasmas que pueblan un hospital maldito, no podrÃa resultar más clásica. Eso si, la particular ambientación de la misma -la trama tiene lugar durante los años cuarenta- ya es un punto a favor a tener en cuenta. Pero en el argumento de esta pelÃcula hay además otras historias, una de ellas sobre amores imposibles con un cierto componente necrófilo, algo que promete aportar un toque diferente al conjunto. Detrás de las cámaras nos topamos con los hermanos Jung (imposible no asociarlos a los Pang), siendo Epitaph su primera pelÃcula. Pueden resultar desconocidos incluso para los propios coreanos, pero la cosa cambia si decimos que uno ellos es colaborador habitual de afamado Park Chan-Wook (Oldboy).
Una vez más, destacar la poderosa fuerza visual del cine asiático en general y del coreano en particular. El reparto está compuesto por un conjunto de actores moderadamente conocidos en su paÃs pero anónimos para el mundo occidental. Concluyendo, un producto tÃpico con algunas particularidades interesantes. Abstenerse los enemigos del sistema oriental. No es cuestión de pedirle peras al olmo. Yo me conformo con que sea una pelÃcula de género decente.