Llega el momento, pues, de enfrentarme a su nuevo trabajo. Escribo aquà esta precrÃtica con la nimia y relativa ventaja de haber visto ya el cortometraje que sirve de preámbulo y muestra de la motivación del viaje a la India que centrará, según parece, la trama de Viaje de Darjeeling. Hablo de Hotel Chevalier, brevÃsimo fragmento cinematográfico interpretado por Natalie Portman y Jason Schwartzman y que casi responde más a un capricho que, seguramente, a una necesidad argumental. De ahà que sus sustancia sea escasa pero, eso sÃ, su envoltorio es exquisito; el estilo visual de Anderson está ahÃ, en esos breves minutos, y quizá más depurado que nunca.
En cuanto a las temáticas, puede ser que este viaje a la India acabe por llevar lo marciano y personal del discurso de Anderson a un terreno demasiado difuso, demasiado pagado de sà mismo. Será complicado que vuelva a dar en la diana como con las aventuras del genial Zissou. AllÃ, si el espectador aceptaba de partida las reglas que Anderson imponÃa en el juego, finalmente todo resultaba estar en su justa medida, todo en su punto, toda perfectamente regulado.