We own the night es un thriller seco, directo y seguramente violento. A partir de aquÃ, podemos encontrarnos con un guión sobrio que haga funcionar la pelÃcula hasta las cuatro estrellas o un libreto soso, sin nada demasiado interesante que ofrecer (novedoso habrá poco, sà o sÃ) que haga que el resultado final se derrumbe.
Gray no lo ha tenido fácil, y es que ninguno de sus dos thrillers anteriores tuvo demasiada repercusión: Cuestión de sangre fue una pelÃcula barata con Tim Roth y Edward Furlong que prácticamente nadie ha visto. La otra cara del crimen, más conocida como The yards, ya es otra cosa. No porque fuera una maravilla, la verdad, sino porque, sin ser toda una celebridad de pelÃcula, sà tuvo algo de repercusión y supuso para Gray la posibilidad de rodar con gente bien conocida como Charlize Theron, Mark Wahlberg, Joaquin Phoenix o James Caan.