A primera vista puede parecer una pelÃcula tipo. Un hecho insólito, un personaje carismático, la brillantez se torna en caos y todo eso. Y es verdad, todo eso está ahÃ. Desde luego es una pelÃcula de género y mucho de lo que vemos bebe directamente de otras anteriores.
Como no puede faltar en este tipo de cine, tenemos una grandiosa interpretación del protagonista, en este caso el sorprendente Richard Gere. Parece que cuando no tiene que invertir sus esfuerzos en parecer guapo lo invierte en conseguir una estupenda interpretación como esta. Yo dirÃa que es el mejor papel de su carrera, ojalá siga por ahÃ.
Lo que ya suena algo distinto es que además tengamos una segunda interpretación grandiosa, en este caso la del siempre solvente Alfred Molina. Su importancia en la pelÃcula no es la de una mera comparsa. No se puede decir que llegue a ser un coprotagonista pero en muchos momentos se come la escena de calle. Esta elección de equipo tan marcada le da un toque distinto a la pelÃcula.
La lucha interna del protagonista ya es un clásico, está claro, pero aquà se juega a esas imágenes inventadas que recuerdan a Una mente maravillosa, que le dan un interés mayor.
Se nos cuenta el hecho pintoresco, lo que nos entretiene hasta que acaba, para hablarnos de temas más importantes. La mentira, la conexión entre las pequeñas y grandes mentiras – como comentaba el propio Gere en la rueda de prensa – como el estafador termina siendo una mera marioneta del verdadero poder. QuerÃa ser Howard Hughes, querÃa ser su representación, contaba con que estaba dominando la situación y era el multimillonario el que movÃa los hilos. Todo es una gran mentira, aquàno hay nadie ingenuo.
Me encanta el plano en el que presenta al público su obra y tiene al fondo una gran foto de Hughes, y como se da cuenta que el lector no se está interesando por su obra sino que sigue interesado, como antes, por la vida del enigmático millonario. Mientras su engaño siga siendo un engaño, él nunca será reconocido por su “méritoâ€.
Lo mejor es que lo que nosotros vemos no deja de ser una versión de los hechos. La versión aceptada pero una versión después de todo. No me sorprenderÃa que la conspiración estuviese trazada desde el primer momento y la editorial estuviera al corriente. Quien sabe aquà quien es el estafado.
Uno de los valores más importantes de la pelÃcula es la ágil dirección de Lasse Hallström. Mucho ritmo y unas elecciones interesantes al mezclar los recuerdos verdaderos con las invenciones sobre la marcha del personaje.
Muchos puntos interesantes y una forma idónea con mucho ritmo. Muy bien.