El primero problema es que la pelÃcula no toma una dirección clara. ¿Es seria? ¿Es de cachondeo? ¿Es reivindicativa? Como pelÃcula seria desde luego no funciona. Busca realismo intentando funcionar con cámaras subjetivas pero admitámoslo: Romero no está preparado para recursos cinematográficos complejos. Como pelÃcula cómica se queda corta: buenos detalles de autoparodia y un gran personaje Amish triunfando con su dinamita.... pero poco más.
Una lástima. Hubiera sido mejor que se la hubiera ahorrado. De todas formas, como sesión de la Semana de terror de San Sebastián ha funcionado perfectamente.