El universo de la mujer está bastante disfrazado de algún estereotipo a pesar de que la historia de los amores en la versión dramática le supere y nos haga olvidar ese poco profundo llegar de la señotira Melinda en cuestión. En la parte cómica esa misma mujer es llevada a la mente de un hombre que poco más o menos consigue ser algo gracioso pero como si un gancho de realidad de agarrara bajo amenazas.
Es un director de caprichos, desde luego, y aunque siempre provarÃa sus postres este no serÃa el primero. Me quedo con la escena de la escalera cuando se confiesa el amiguiterio, o esa mujer agarrada para no dejarla en el suicidio tras una imagen digna de cualquier sanatorio. El mensaje de la pelÃcula algo gastado pero siempre cierto.
Como dirÃa yo la vida depende de cuanto distorsiones la realidad.