Ya lo apuntaba en mi precrÃtica. Estas pelÃculas difÃcilmente pueden ser redondas, porque te aparece esa tonta postal final o ese insulso episodio protagonizado por Maggie Gyllenhaal y, lógicamente, bajan el nivel. No todos los capÃtulos pueden ser maravillosos, sentidos, brillantes, ingeniosos, interesantes.
PodrÃa seguir asà hasta citar todas las historias, pero no quiero aburrir. Asà que señalo esa postal final, el cuentecillo ridÃculo del local chino y el citado episodio protagonizado por la Gyllenhaal como los únicos que, rotundamente, no me han gustado.