Sorprendente...y mucho. Desde luego, no creÃa que Montxo Armendáriz fuese capaz de firmar una pelÃcula como "Obaba". El comienzo de la pelÃcula es un portento. La imagen digital y la protagonista contándonos en primera persona el inicio de la historia, y la cámara abriendo el zoom hasta ver la cámara que la está grabando. Sobresaliente. La llegada a "Obaba", con ese halo de misterio...Muy bien.
No obstante, en esta pelÃcula, a mi juicio, lo peor de todo es el guión. Y, curiosamente, lo mejor de todo es la dirección por efecto del guión. Me explico.
Por debajo de la historia de Obaba y de sus habitantes y de una aparente búsqueda de la locura y de sus orÃgenes, Armendáriz parece que ha querido reflexionar acerca del cine. Metacine que se le llama, acerca de lo que significa contar una historia, de las implicaciones de hacerlo, de los puntos de vista, de lo real y lo aparente, de lo que uno se quiere creer y de lo que quiere que otros crean. Y esto me ha gustado, pero a la vez creo que ha envuelto a la pelÃcula en una densidad difÃcil de digerir en un primer visionado.
Claro que los problemas de estos bruscos cambios de puntos de vista, de narrador y demás, generalmente los resuelve Armendáriz con una brillante dirección, porque se nota que querÃa rodar la historia de Lucas, y, además, lo hace de maravilla.