Mucho me temo que voy a ser uno de los pocos defensores de esta pelÃcula. Tiene sus pegas, especialmente si a uno le entra la risa al oÃr la txalaparta repentinamente como momento de tensión o cuando aparecen los muchachos de la Euskadi profunda. Desde el momento en que veo Peñas de Aya al fondo, la cosa no puedo terminar de creérmela.
Pero dejemos a un lado las cuestiones locales. No sé si llamarlo copia u homenaje, pero ya lo anunciaba en la precrÃtica: Deliverance a la bilbaÃna. Quizá sea una homenaje excesivo, puede ser. Pero la pelÃcula tiene un enfoque interesante. Pronto se mete de lleno en la situación de tensión. La niña, la casa, los aldeanos. No tarda en llegar y no deja momentos vacÃos. Ofrece una historia de fondo para los personajes sin que eclipse la trama principal. Pero cuando ya lleva uno un tiempo viendo la pelÃcula nota que hay algo extraño, algo que no cuadra. Un enfoque diferente. Las pelÃculas en las que cuatro personas quieren escapar de un bosque y hay gente con escopetas acechando, o dicho de otro modo, las pelÃculas Wes Craven, tienen un sistema. El número de protagonistas va disminuyendo hasta quedarnos con uno... o ninguno. Pero cuando llevamos un rato de pelÃcula vemos que los que van cayendo son precisamente los malos. Y que, lejos de quedar para el final Kandido Uranga (que es el que muestra mayor violencia) o el depravado, resulta que nos quedan los dos más pacÃficos. ¿Qué ocurre aquÃ? La única muerte del “equipo de los buenos†es la de Oldman, que desaparece de la pelÃcula fuera de plano tan fugazmente como ha entrado, sin ninguna pretensión de estrella. Y todos sabemos que si no hay cadáver no hay muerto... ¿o aquà sÃ?
Llegamos al final y descubrimos que el “equipo de los buenos†ha hecho lo siguiente: secuestrar a una niña y matar a tres hombres. El cabecilla del “equipo de los malos†querÃa recuperar a su hija. Esto, por supuesto, sin darle mayor importancia de revelación.
¿Es una copia descarada a "Deliverance" y una inspiración de Shyamalan? SÃ. Sea. Sobre todo si con esta combinación se consigue un enfoque diferente. Desde luego no tiene la atmósfera de la primera ni el talento del segundo, pero tiene un fondo más realista.
Una tensión desde unos malvados que tienen las de perder no se consigue fácilmente. Koldo Serra me ha mantenido interesado hasta el final y he ido descubriendo poco a poco que esta no era una pelÃcula de suspense. El festival me ha ofrecido lo que me debe ofrecer: una pelÃcula que me enseñe algo nuevo. PodrÃa estar mucho mejor en algunos aspectos, no seamos impacientes, es su primera pelÃcula.