Poco me parece que se pueda comentar ante esta producto de masas masculinas que tan solo codicia la taquilla tanto como una multisala la venta de palomitas saladas, Esta sensación en el paladar se me quedarÃa en el supuesto y remoto suceder en el que viera la pelÃcula. Es lamentable que tal cantidad de dólares se permitan invertir en esta excremental pelÃcula que además de comercial es estúpida en su concepto y creación.
Por otro lado con decir BenjamÃn Bratt o Halle Berry que estaba dispuesto a escuchar tras Monster Ball, me parece digo bastante y el respeto hacia una figura imprescindible para el cine con Michelle Pfeiffer enfundada en plástico cueroso ha sido mancillado.