Una vez más el pincel es recubierto de buenos momentos, ritmo generoso y necesario, buenos giros y cámara inquieta, actuaciones de registro y una serie de construcciones de guión que a los ya veteranos deberÃa de no sorprendernos. La sorpresa es lo de menos, lo interesante es creer en algo tan grande desde algo tan pequeño, porque hasta los estúpidos de atrás enmudecieron con la casi muerte de Lucius. Y eso sólo lo hace Night.
Pero si hasta se permite el hecho de mostrarse en pantalla en el umbral de un reflejo para explicar su historia en nuestras narices, al público en general, y es que creo ese final disculpable pero demasiado explicativo viene dado a su público curioso, ese que en sus pelÃculas sale extrañado, a los demás no nos hubiera hecho falta. Ya sabemos lo que pretendes.