Por otro lado las caracterizaciones absolutamente geniales. Desde la fácil pero resultona furgoneta Volkswagen hippie hasta otras más originales como el camión de bomberos miedoso o los tractores-vaca. Los paisajes impecables. Las escenas de masas perfectas. La solidez de los objetos cada vez más conseguida. Esta maravilla de animación hace que uno se olvide de lo francamente malo y mecánico que es el guión. Incluso los más pequeños de la sala deben darse cuenta pronto de por donde nos van a colar la moraleja barata. Volvemos a las historias y los guiones de pelÃculas como “Buscando a Nemo†o “Bichosâ€. Cada dÃa odio más a los compañeros graciosos tontunos y torpecillos. Las escenas, si resultan interesantes es siempre por la calidad de la animación que les da una fuerza y una gracia suficiente. Juegan con que son los mejores en eso y se olvidan de lo demás. Asà vamos mal, la animación no lo es todo.