Y si antes le tocaba buscar al anticristo, comerciar con mirindas asesinas, matarnos de risa, perdernos en durango, forrarnos a balas o accionarnos a base de mutación, hoy le toca enseñarnos la ferpección de un crimen. Él es asÃ. Lo mejor de todoe s que si esta pelÃcula la ve mi madre, ella dirá que está harta de ver españoladas. Toma ya. Que aunque no lo queramos este director tan internacional es más castizo que cualquiera de los muy bien aplaudidos. No hay que equivocarse, el heredero del humor negro español al estilo Ozores de "El liguero mágico" y tantas otras es Ãlex de la Iglesia.