El Spielberg que arrancara con la magistral 'La lista de Schindler' regresa al fragor de la batalla con este 'Munich'. Es exactamente el mismo Spielberg; el cineasta eternamente comprometido con su condición religiosa.
Y, además, es lo de menos. Lo de más es la complejidad extrema del episodio y de toda la historia que arrastra consigo. Complejidad moral, por supuesto. Y a bien seguro esta pelÃcula nunca podrá satisfacer a todos. Por su naturaleza, unos la tacharán de cojear hacia aquà y otros hacia allá. Pero no estarÃa de más, ese es mi punto de vista, que Spielberg tuviera un buen par de cojones (como ya ha tenido en alguna que otra ocasión) e hiciera oÃr su voz, sea cual sea, nos guste o no; que no se asustara e intentara hablar en voz baja para no asustar a nadie.