Se acerca el estreno de la tercera aventura de Danny Ocean y secuaces, el paradigma del cine cool, despreocupado, glamouroso, ligero y maravillosamente bien vestido. En definitiva, un producto exclusivamente para seguidores de este modus vivendi.
Con Ocean's twelve quedó demostrado que quienes no entrasen a su juego irrelevante y jeta, mejor hacÃan en no verla. Se trataba de un producto muy exagerado y marcado en su carácter, en su condición. Pero creo que con Ocean's thirteen, aunque se va a mantener ese cierto tono de comedia que adquirÃa la saga en su segunda pelÃcula, finalmente se va a regresar al perfil más respetuoso, clásico y narrativo de la primera entrega. Las Vegas. Un robo al viejo estilo. Con mucha tecnologÃa, sÃ, pero al viejo estilo. Y con un actorazo, un monstruo, un crack, como enemigo.
Al Pacino. Sumar a Pacino a la ecuación multiplica el prestigio de la pelÃcula, sin perder un ápice de glamour. El fichaje de Ellen Barkin es, además, un gran complemento cinéfilo. Ella sola podrÃa ser un buen fichaje ya de por sÃ, pero no tan cool... pero al lado de Pacino la cosa cambia. Quienes recuerden MelodÃa de seducción entenderán perfectamente el significado de este doble fichaje.
En verdad hay poco que añadir. Los seguidores como servidor de Danny Ocean, Rusty Ryan y compañÃa disfrutaremos con una pelÃcula que sabemos perfectamente no es ninguna maravilla del Séptimo Arte. Pero, joder, qué clase que tienen.