Danny y Rusty ya ni siquiera terminan sus frases (algo que ya ocurrÃa en un par de ocasiones en las dos entregas anteriores, pero que aquà ya, más que norma, es incluso sistema) y casi más parecen pareja que amigos o compañeros. El regusto por lo cool lleva a Soderbergh a repetir escenas o momentos que acaban de explicarnos diálogo mediante, sólo por el placer de ver al actor de turno en situación. E incuso un mismo diálogo aparece fraccionado en el montaje sólo para que podamos verlo en escenarios varios y con modelitos varios.
No puedo olvidar comentar un detalle -un capricho, lo reconozco- que observo ahora, a trilogÃa cerrada. Las tres pelÃculas, más allá de su calidad final, gusten o no gusten, tienen tres introducciones maravillosas. En la primera, la presentación del personaje de Danny Ocean aún en prisión es simplemente perfecta. En la segunda, el muy coñero arranque con esa escenita entre Zeta Jones y Brad Pitt, con este escapando por la ventana... ¡delicioso! Y en esta, una introducción muy breve, pero realmente graciosa, cool. Al nivel.
Parece que aquÃ, con estas tres pelÃculas, termina esta gran broma, pero gustoso, encantadÃsimo, verÃa Ocean's 14.