M. Night Shyamalan es, a mà entender, uno de los autores más interesantes y enriquecedores del momento. Más allá de poner de moda a los niños con cara de estreñidos, Shyamalan ha conseguido crear un estilo propio completamente reconocible sin tener que llegar a la caricatura, algo muy difÃcil en estos tiempos.
Como director su maestrÃa le permite convertir la situación más tonta o el detalle más trivial en un gran momento dramático o de tensión. Esto hace que sus guiones, siempre rozando el absurdo, encajen a la perfección en su forma de grabar.
Y nuevamente rozará el absurdo con esta pelÃcula. Quienes no estén para tonterÃas que se queden en casa porque el argumento promete. Si “El bosque†ya tenÃa un planteamiento ridÃculo esta la supera.
Lo curioso es que dentro de la fantasÃa imposible, los personajes siempre se comportan como si salieran del drama más serio y realista. Esto para mà es lo bueno de estas pelÃculas pero, eso sÃ, hay que aceptar la fantasÃa imposible.
En el apartado de fotografÃa, en la que Shyamalan ha tenido siempre buenos responsables, tenemos a Christopher Doyle, que ha trabajado en la mayorÃa de las pelÃculas de Wong Kar Wai (“Deseando Amarâ€, “2046â€). En el apartado musical como no puede ser de otra manera tenemos a su habitual James Newton Howard.
Poco más hay que decir. Tendrá sus imperfecciones como sus dos anteriores pelÃculas, pero realmente me importa muy poco, pues es mucho más lo bueno que me tiene que ofrecer.