Durante toda la pelÃcula uno tiene la sensación de que Nichols hace un acercamiento clÃnico (aparte de cÃnico) a las relaciones que se interconectan, intercruzan e interloquequeráis entre estas dos parejas. Da la sensación de que ese análisis extremadamente frÃo se permite a si mismo, como únicos sentimientos (hablo de sentimientos de quien observa y por tanto narra) el cinismo y la mala uva (mucha, pero muchÃsima, mala uva). Para esto usa un recurso curioso: Ese presunto distanciamiento emocional lo logra, de modo paradójico, "echándose encima" de los personajes (igual de "closer" que ese tÃtulo, al inicio de la peli, tan "closer" que la "l" se ve cortada).
Por supuesto (y esto es lo más asombroso de la pelÃcula: ) hay más cosas, hay MUCHAS más cosas que comentar, o que podrÃa comentar: La pelÃcula es un análisis certero de la verdad y la mentira en las relaciones de pareja, o más allá, de las relaciones humanas, y de cómo la mentira puede esconderse detrás de lo que uno menos espera (un nombre, sin ir más lejos).
Y no puedo olvidar mencionar a cuatro actores en estado de gracia. Especialmente dos nombres que empiezan a labrarse un prestigio por encima de otros de su generación -y anteriores y posteriores-: Natalie Portman y Jude Law.