Mike Nichols ya hizo en su momento, aunque no sea una pelÃcula que me guste especialmente, un alarde de cinismo, mala leche e inteligencia en CONOCIMIENTO CARNAL. Ahora vuelve a diseccionar con bisturà las entrañas de dos relaciones sentimentales, o quizás sexuales, pero nunca sentimentales y sexuales: Dos parejas que eligen el sentimiento por un lado y el sexo por otro, dos parejas de amigos que son amigos y amantes.
Ese acercamiento duro, casi frÃo, casi clÃnico, no estará exento de cinismo y de crueldad. Aunque cualquier acercamiento clÃnico a temas como este quizás lleve implÃcito esa crueldad y ese cinismo.
Todas las cartas están dispuestas para que nada falle. Pero toda pelÃcula nacida del teatro ha tenido, casi siempre, esa lacra: Es teatro filmado. Esperemos que Mike Nichols sepa dotar a la pelÃcula de una personalidad propia, más allá de la fuente original.