En definitiva, que el bueno de Jim siempre ha asegurado pasar olÃmpicamente de la onanista autosatisfacción de los independientes más sectarios y de las obsesivas necesidades ecónomicas de venta y ganancia de los estudios, hasta el punto de sentirse primero rojo, luego morado y finalmente a punto de explotar cada vez que alguien le ha insinuado que se acercaba, en alguna de sus pelis, a uno de estos dos bandos.
'Broken Flowers' será tan mejor y tan peor como 'Extraños en el paraÃso' o como 'Noche en la tierra', será tan accesible y tan inabordable como 'Bajo el peso de la ley' y tan acertada y tan torpe como 'Ghost dog': Habrá quien disfrutará y habrá quien no entrará en el estilo narrativo (o más bien el estilo, a secas, para nada narrativo) de Jarmusch. Pero es eso precisamente (Jarmusch y su estilo) lo que en todas ellas se mantiene. Ahora con un Murray 'a la Lost in translation' y con cuatro o cinco mujeres de cinco tenedores en la carta, pero tan Jarmusch como el primer dÃa en que empuñó la cámara.