Javier Abad, co-director de Planet 51, la película de animación española, nos contesta a unas pr
eguntas para entender mejor el fenómeno que está por venir con su estreno. Hay que apuntar que se trata de una película preseleccionada para los premios Óscar al galardón a mejor película de animación.
Precríticas: ¿60 millones de dólares y más de 200 profesionales, alguna vez pensaron en tales cantidades para dirigir un proyecto hecho en Madrid para todo el mundo y en sus manos?
Javier Abad: Desde un principio tuvimos claro que Planet 51 iba a requerir un gran equipo y un presupuesto importante. Si quieres competir con los grandes estudios de animación americanos has de estar a la altura tanto a nivel artístico como técnico. Y esto no es barato. La animación 3D requiere mucho tiempo y esfuerzo por parte del equipo del estudio. Para que os hagáis una idea, un animador tarda una semana en animar 3 segundos de película. A esto hay que sumarle el trabajo de los artistas de arte, los modeladores, iluminadores, compositores, etc. Si uno no cuenta con un presupuesto a la altura no se podría mimar cada uno de estos procesos y eso redundaría en la calidad de la película.
P: Competir con Dreamworks o Pixar, da vértigo seguro, pero ¿también anima a sacar un poco de pecho?
J.A: Que nos definan como el Dreamworks o Pixar europeo nos llena de orgullo. Pero también hay que ser realistas y mantener los pies en la tierra. Pixar es un estudio que lleva 30 años funcionando y a nosotros aun nos queda mucho por recorrer. Eso si… apuntamos maneras.
P: ¿Se puede ser valiente con una película de animación de tanta importancia a nivel artístico, hay libertad de movimientos, o un Pepito Grillo marca las pautas de las que no salir?
J.A: Los directores hemos tenido la suerte de contar con la total confianza por parte de los productores. Nos han dejado hacer y deshacer a nuestro antojo. Pero siempre teniendo al espectador muy presente. Cuando uno maneja un presupuesto como el nuestro tiene que tener clara la necesidad de contar con el beneplácito del público. Con esto no quiero decir que haya que estar obligado a hacer una “americanada”, pero si a intentar ponerse en el lugar del espectador y ver si tu película colma sus expectativas. Vamos… que los experimentos con casera.
P: Un mundo alienígena pero al revés en los años 50, ¿con este giro de tuerca lograban una comedia aún más divertida de lo que esperaban en un principio?
J.A: Cuando empezamos hace ya 8 años a darle vueltas al concepto de la primera película de Ilion, los aliens estuvieron siempre en nuestra mente. Pero el “click” llego cuando le dimos la vuelta a la tortilla. ¿ Y si en vez de ser ellos los aliens no lo somos nosotros?. Ese fue el principio de planet, una película de aliens al revés. Donde un astronauta de la nasa es el extraterrestre.

P: ¿Para qué público está destinado el film, también los padres y acompañantes podrán disfrutar de esta animación?
J.A: El gran éxito de la animación 3D radica en que es un cine para todos. Puede ir la familia al completo desde los nietos hasta lo abuelos y todos saldrán satisfechos del cine. Planet 51 no es una excepción. Es una película concebida para todos los públicos. Se ha cuidado mucho la historia y el humor para que puedan disfrutar la película tanto los más jóvenes como los adultos.
P: Joe Stillman, el guionista de Shrek, ¿ha marcado la diferencia demostrando conocer lo necesario para agilizar el film?
J.A: Nos decidimos por un guionista americano por varios motivos. Uno es por la época en la que se desarrolla la película. Los años 50. Necesitábamos un guionista que conociera de primera mano esta época para poder plasmarlo en la historia. Otro de los motivos era contar con alguien con experiencia en el campo de la animación acostumbrado a trabajar con equipos de storyboard. Joe ha cumplido con creces estas y otras necesidades que el proyecto requería. Aportando su talento y experiencia a la película. Trabajar con él ha sido una experiencia fantástica. Experiencia que seguro repetimos en el futuro.
P: ¿Cuál es su personaje favorito de la película?
J.A: Creo que me quedo con Rover. Una sonda espacial enviada por la nasa para la exploración de Planet 51. Es un robot muy cachondo que actúa como un perro. Puede que no tenga el papel más extenso de la película, pero en cuanto aparece en pantalla conecta con el espectador al instante. Ha sido uno de los personajes más divertidos de animar.
P: ¿Qué películas de animación han marcado más sus vidas, cuáles recuerdan con más cariño o asombro?
J.A: Puff… son tantas. Mentiría si no dijera que Disney fue mi principal referente. No en vano ellos inventaron la animación. Pero si he de quedarme con tres películas de animación serian Porco Rosso de Hayao Miyazaki, El gigante de hierro de Brad Bird y Toy story de John Lasseter
P: ¿Cuándo los niñ
os yendo al colegio lleven muñequitos y cromos de Planet 51, será un orgullo especial haber formado parte de este proyecto tan ambicioso?
J.A: Cuando ves carteles por la calle y publicidad en televisión no puedo evitar sentirte orgulloso. Tiene que ser muy emocionante ver a niños jugando con los juguetes de la película en la que has estado trabajando tanto tiempo. Estoy deseando poder verlo. Ahora, te digo una cosa, los primeros en jugar con muñequitos y llevar camisetas Planet vamos a ser nosotros porque, sin que ninguno se sienta ofendido, somos bastante “frikis”.
P: ¿Tantísimas horas detrás de la pantalla, qué es lo peor y lo mejor de todo ese enorme trabajo?
J.A: Me cuesta pensar en algo negativo… quizás el hecho de estar tantos años trabajando en el mismo proyecto hace que en ocasiones pierdas la perspectiva y ni tu mismo sabes si lo que estas haciendo es lo suficiente bueno. Es una sensación muy incomoda.
Lo mejor sin duda el trabajar con un equipo de gente joven llena de energía y talento trabajando codo a codo por la película. Han sido muchos años juntos en los que hemos evolucionado muchísimo, tanto en lo artístico como en lo personal.
P: ¿Igual es pronto, pero para el futuro quizás la segunda parte de este seguro éxito internacional?
J.A: Eso esta en manos de los espectadores. Si Planet 51 recibe todo el apoyo del público que esperamos, tendremos seguro una segunda parte. Con la cantidad de material y de ideas que han ido surgiendo durante estos años de producción, podríamos hacer ya no la segunda parte de Planet 51 si no ¡la segunda, tercera y la cuarta!
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