
Tras ganar el premio a mejor película y director en el Fantastic Film Fest, y de venderse a nivel internacional, por fin se estrena en las pantallas Secuestrados, segundo largometraje de Miguel Ángel Vivas, que promete ser uno de los platos fuertes del cine nacional de esta temporada.
Según Manuela Vellés, una de las protagonistas, la película pretende que el espectador viva una experiencia; la de qué pasaría si unos encapuchados asaltaran nuestra casa.

La idea surgió del propio miedo del director a que esto le suceda, y pensó que al ser un temor universal, merecía la pena escribir un guión. El que fuera un tema tan global, interesó a la productora Vaca Films, que tras producir Celda 211, decidió embarcarse en el proyecto.
A la hora de elegir el elenco, el director se encontró con una respuesta afirmativa por parte de todos los actores, excepto una primera negativa de Ana Wagener que, según ella misma afirma, tenía sus reticencias ante un guión tan violento, aunque la calidad del proyecto acabó por seducirla. Sobre este punto, el director defiende la violencia del film, afirmando que no se trata de algo gratuito, si no de ser fiel a la historia y a su crudeza.
De hecho, en un principio suavizaron las partes más violentas del guión a petición de algunos inversores, pero finalmente, tanto la productora como el director decidieron arriesgarse con el proyecto hasta las últimas consecuencias. "Preferíamos tratar de llegar, que quedarnos a medias por el camino" afirma Vivas.

El presupuesto rondó los 700.000 euros, una cifra bastante razonable para un proyecto que está consiguiendo tanto reconocimiento, y el rodaje duró unas dos semanas y media, en las que director y actores ensayaron con una cámara casera los distintos planos secuencia que veremos en la película, aunque Vivas reconoce que dejó parte de labor de dirección de actores en manos del momento, para que ellos mismo pudieran darnos reacciones reales ante semejante situación. Los propios actores reconocen que no ha sido un rodaje en el que lo hayan pasado "bien", pero coinciden en que ha sido un gran ejercicio y hasta un regalo, poder ponerse en la piel de personajes que se encuentran en una situación tan límite. Sin duda, los espectadores podrán absorber parte de ésta experiencia.

Reportaje a cargo de nuestros colaboradores Cristina Martín (redactora) y Álvaro Diego (fotografías).
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