Parece que el último trabajo de Quentin Tarantino no acaba de cuajar. Grindhouse no ha tenido demasiado éxito en la taquilla estadounidense y ahora, su segmento titulado Death proof no ha sido demasiado bien recibido en el Festival de Cannes.
Tan sólo el sector más fiel al estilo del realizador de películas como Reservoir dogs o Pulp fiction ha disfrutado con una película de la que algunos incluso ponen en duda que responda al perfil necesario para una Sección Oficial como la del certamen galo.
Wes Anderson, telonero de lujo
Zinemaldi: Ya hay cartel
Estrenos 11 de mayo de 2012
Nuevo cine asiático