Dialogando con Nacho Vigalondo (I)


17 de Marzo de 2011
por Hypnos

Nacho Vigalondo

Quedamos a las 16.15 en Malasaña, me disfrazo de persona que tiene una cita con Nacho Vigalondo. Me envía un sms disculpándose porque la vida de quien está a mil montando y finiquitando una película es así. Me voy adelantando y cojo asiento en un Irish tranquilo de música relajada.

Aparece por la puerta, es todo energía, se disculpa por el retraso y con un café americano ya va respondiendo a preguntas de antemano. Vigalondo es un tipo al que no le gusta el café con leche, ni las cosas a medias.

Me dice que está a tope con el montaje de la película - Extraterrestre -, que ya han enviado varias copias provisionales a festivales. "A estas alturas ya no sé si suena bien o mal, pero aunque la película pretende gustar a un público amplio, está claro que es una película de festivales. Parece que sigo haciendo películas de vocación popular pero que parecen diseñadas para el circuito festivalero. Bueno, por mí encantado."

Me sincero. Es difícil abordar a Nacho Vigalondo, una persona poliédrica. Está el Nacho Vigalondo cineasta, el espectador, el personaje público, le confieso que para mí es una especie de spanish Tarantino, un hombre pegado a una ficción. Le comento que un compañero mío - Beiger - afirma que 2011 es el año en que el Twitter llegó al perfil de usuario básico. "Me gusta esa reflexión. Yo llevo tres años en Twitter y, cuando Twitter era la descripción del día a día, yo fui uno de los que empezó a hacer ficción, a colar chistes sin mayor explicación". En cada esquina surge el animal de ficción que es Vigalondo, mientras da cuenta de su primer café.

"Los cortos no son el paso previo al largo".

Pasamos al comienzo, el mundo del cortometraje, ¿crees que cuando uno da el salto al largo ha de dejar los cortos? "Yo siempre he sido de los que han defendido que el corto nunca debería ser entendido como un mero paso previo al largo. Se trata de un formato diferente pero con potencial similar al largo. De hecho, no he dejado de hacer cortos. Ahora bien, no es fácil continuar haciendo cortos, no supone mucho menos esfuerzo rodar en cine un corto que rodar un largo. Sigo investigando cómo hacerlos, dónde conseguir el dinero, pero mi intención es continuar en una línea más cercana a ideas como Código 7 que a 07:35, algo más sencillo, más experimental. Todo se resume en la búsqueda de tiempo, dinero, energía".   

 

 

 

 

 

 

Le pregunto si ahora se siente incómodo haciendo cortos que quizá quiten sitio en certámenes a otros cortos de autores desconocidos. Lo piensa un instante y considera que "en un festival de cortos, ser popular es un arma de doble filo, a veces generas expectación como concursante, a veces rechazo. Habrá festivales que te seleccionarán por darle prestigio a la selección, habrá los que no porque puedes poner en tela de juicio su criterio, o porque no se creen que vayas a ir a tu proyección". Hablamos de Marisa. "Me gusta un corto como Marisa porque puede entenderse como un trabajo muy complejo, y a la vez muy sencillo, muy liviano, sin peso".

Siguiendo con el mundo de los cortometrajes considera que "Internet supone una revolución para los cortometrajes que permite que se vean y que no se queden en un cajón tras haberlos visto pocas personas".

¿Qué experiencia te sigue sirviendo de la nominación al óscar por 07:35? "Creo que no debo olvidarme jamás que el corto lo hice con ninguna pretensión de llegar tan alto, que si el corto funcionó tanto también se debe a la inocencia y falta de pretensiones con las que fue concebido.

"He pensado mucho en Mujeres al borde de un ataque de nervios al hacer Extraterrestre".

Dejamos de lado la experiencia del cortometraje para pasar a mayores: Los cronocrímenes. Comienza uno de los ejes del diálogo: se trata de una película que tiene más repercusión fuera de España que dentro. No es el único, sucede con otros directores de su generación.

"Nadie nos había entrenado para esto para que más uno lo tuviésemos más fácil afuera. He tenido la suerte de que varias veces ha venido el Séptimo de Caballería a salvarme". "Ello me ha llevado a que haya hecho un producto, Extraterrestre, con vocación internacional, pese a tratarse de una comedia. Hay un peligro en el mero hecho de que tu película sea una "local comedy", como dicen fuera, pero he escrito un guión en el que ningún chiste se pierde con la traducción. He pensado mucho en Pedro Almodóvar y su Mujeres al borde de un ataque de nervios, una trama en un piso muy castiza, pero a la vez universal. En este sentido, Los cronocrímenes era muy española, en cuanto a sus personajes, a su manera de actuar, a su psicología".

fotograma de Los cronocrímenes

Lee la segunda parte del Diálogo con Nacho Vigalondo.

 





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