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La explicación del final de "Origen" (I)


10 de Agosto de 2010
por Hypnos

Vaya por delante, a pesar de la obviedad del título, que se abstengan de leer el presente documento todos aquellos que no hayan visto Origen, ya que se va a destripar y analizar su contenido sin ningún tipo de recato. Advertidos quedan Ustedes.

Origen ha pasado por las taquillas y por nuestras mentes como si de un huracán se tratase, dejando a cualquier espectador medianamente desorientado y disparando el porcentaje de preguntas por minuto en su cabeza.

Mucho se está escribiendo en Internet sobre el desarrollo y el final de esta película, y considero mi deber verter mis propias reflexiones sobre el final, el único y verdadero, que creo late tras la película de Nolan.

Sí, estimados espectadores, cualquiera que haya jugado a ser creador de algo sabe que uno no escribe e invierte años de su vida para hacer, en este caso, una película con un final abierto, máxime cuando hay tantas pistas diseminadas por todo el film. Señoras y señores, no estamos ante un caso de ver la botella medio llena o medio vacía.

En esta ocasión, Nolan ha sabido crear el verdadero prestigio, y dejarse de afanosas explicaciones gráficas sobre el final de su película. Al fin, Nolan ha confiado en su propio talento como narrador.

¿Cuál es el final de Origen? Durante toda la película asistimos a un origen, no a Fischer, sino a Cobb, el personaje interpretado por Leonardo Di Caprio. Repito, no cabe otra explicación.

Y si Ustedes tienen aún algo de paciencia, procederé a explicar por qué llego a esta conclusión.

La primera premisa que debe tenerse en cuenta es la siguiente: uno nunca recuerda el principio de un sueño. Se lo dice Cobb a Ariadne en sus primeras conversaciones, y lo vemos plasmado en el segundo nivel, cuando Cobb hace de Mr. Charles con Fischer, haciéndole recordar cómo ha llegado hasta allí.

La verdadera complejidad del prestigio de Nolan no se encuentra en el juego de manos de los cuatro niveles del sueño, sino en lo que está, sin estar.

Nunca hay magia en el truco de un mago, sólo hay un problema de percepción. Nolan lo desarrolló sin mucho éxito en The prestige, pero aquí acierta a dar con el punto exacto. Lo dibuja Cobb ante Ariadne, diciendo que creamos y percibimos simultáneamente.

Aunque parezca muy difícil de creer, eso es lo que nos propone Nolan. Continuamente estamos asistiendo al juego de manos, pero casi sin darnos cuenta nos están haciendo percibir algo distinto, en otro plano, algo que no se ve en la pantalla, y que da sentido a toda la película.

Querido lector, rompe los esquemas de tu mente y empieza ya a pensar que el objetivo de la misión no es Fischer, sino Cobb, lo necesitarás para continuar leyendo.

 

 Sigue leyendo la explicación del final de Origen.




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