Este pasado viernes Mel Gibson fue detenido por la policÃa de tráfico de Los Ãngeles en estado de borrachera. Aunque esto no resulte demasiado extraño en el entramado de Hollywood, su actitud al respecto de su detención es el detonante de la fama del suceso.
Además de negarse a entrar en el coche, profirió una serie de insultos variados junto con ciertos comentarios antisemitas a los agentes de la ley, dejando claro que eran los culpables de todas las guerras del mundo.
«Esto no ha sido una pelÃcula. Tampoco una licencia artÃstica. Esto es la vida real y reconozco las consecuencias que mis palabras han tenido. Tiene que existir armonÃa en el mundo». Estas han sido sus declaraciones cuando se disculpó públicamente. A pesar de estas frases de arrepentimiento el mundo judÃo no está por la labor de dejar pasar este suceso sin consecuencias.
Este puede ser, desde luego, el final de un actor, teniendo en cuenta, según mi opinión, la fuerza que tiene esta comunidad, en la industria del cine. Todo se verá.
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